por usuario, por mes, por siempre.
Una licencia por empresa. Que entren tres personas o diez no cambia el precio. Y el programa está en tu ordenador: si mañana no te renovamos, sigue funcionando con tus datos.
Facturación y gestión · instalado en tu ordenador · preparado para VeriFactu 2027
MCGestión es el programa de facturación y gestión que se instala en tu ordenador. Facturas, cobros, banco e impuestos, con una IA que hace el trabajo pesado y un programa que lo comprueba todo antes de que toque tus números. Sin nube obligatoria, sin cuota por usuario, y preparado para VeriFactu.
a9f3…VeriFactuUna licencia por empresa. Que entren tres personas o diez no cambia el precio. Y el programa está en tu ordenador: si mañana no te renovamos, sigue funcionando con tus datos.
303, 390, 347, 349, 111, 115, 130, 180, 184 y 190. Se rellenan solos con lo que ya has facturado y pagado. El cierre de trimestre te avisa de lo que falta antes de presentar.
Le preguntas «¿cuánto me debe Ferretería Ribes?» y responde con tus números. Si no lo sabe, lo dice. Y si se va la luz de internet, sigue contestando con un modelo instalado en tu PC.
Lo de siempre
Facturas de proveedor que alguien teclea a mano. Un IVA que deduces sin poder. Cobros que nadie casa con su factura. Los pagos del viernes, uno a uno, en la web del banco. Y una cuota más cada vez que entra una persona.
Hasta aquí.
La IA propone · el candado decide
Leer una factura, casar un cobro, preparar los pagos: la IA lo hace en segundos. Pero antes de que nada toque tus números o tus impuestos, el programa lo repasa con reglas fijas, como un contable desconfiado. Lo dudoso te espera, con el porqué.
Buzón de facturas 01 / 04
Das una dirección a tus proveedores. Cada PDF o foto que llega pasa por el lector y queda en borrador, con quién la mandó y con qué asunto, para que la revises. Tu buzón no se toca: ni se marca como leído ni se mueve nada.
Buzón de facturas · viene apagado · lo enciendes túIVA pendiente 02 / 04
Si la factura no lleva tu NIF, Hacienda no te deja deducir ese IVA. El gasto cuenta; el IVA se queda aparcado y avisado. Cuando llega la factura buena, un botón lo deduce en el trimestre que toca, con su asiento.
Artículo 97 de la Ley del IVA · sin calculadoraCandado por tipo 03 / 04
Un presupuesto o una proforma se parecen mucho a una factura. La IA lo lee igual, pero el programa mira qué es antes de mirar sus cifras: si no es una factura, no entra en tus impuestos. Y si la lectura se equivoca, un botón lo corrige.
Primero qué es · después cuántoBanco 04 / 04
Te paga una empresa por otra. En vez de adivinar, el programa pregunta. Contestas una vez y la próxima vez lo propone solo, diciendo por qué y cuánto se fía. «Aplicar» solo casa lo que es seguro.
Conciliación · confianza alta, media y bajaHacer una factura lo hace cualquier programa. Aquí se ve lo demás: la factura del proveedor que llega por correo, Atabey preparando los pagos, el IVA que espera a la factura buena, el banco que pregunta y aprende, el trimestre en un ZIP para la gestoría, el mostrador, el taller y el móvil. Grabado sobre una empresa inventada —Suministros Arenal S.L.—: ni un dato de un cliente real. Con voz, y con un rótulo en cada escena por si lo ves sin sonido.
Un día en tu negocio
Cada escena es una función real del programa, con el mismo nombre que tiene en el manual. Sigue bajando: el reloj avanza contigo.
El café
Abres el programa y Atabey te cuenta el día: cuánto tienes pendiente de cobrar, quién te debe más y qué avisos hay. Dos minutos, y la mañana ya tiene orden.
Inicio · resumen del día · pendientes de cobroEl correo de los proveedores
Tres proveedores han mandado su factura al buzón. Ya están leídas y en borrador, cada una con quién la mandó. Las repasas y las confirmas. Una no lleva tu NIF: el gasto cuenta y su IVA se queda esperando a la factura buena. La del distribuidor de informática, con la pistola: el código de cada artículo y sus números de serie, mientras la registras.
Buzón de facturas · IVA pendiente · números de serie al registrarEl teléfono
Abres la Agenda, escribes «Mar», eliges a Marta, jueves 10:00 con Laura. Si Laura ya tiene a alguien, el programa avisa. El miércoles a las seis Marta recibe el recordatorio, y el jueves, de su cita sale el parte o el albarán con un clic.
Agenda · citas por profesional · recordatorio por correo y WhatsAppLa gasolinera
Repostas la furgoneta. Abres «Gasto rápido» en el móvil, foto del ticket y listo: proveedor, fecha, base e IVA leídos y la factura recibida creada. El papel puede irse a la papelera. Fuera del local funciona igual: la instalación incluye el acceso seguro desde Internet (https, con tu propia dirección), sin abrir puertos en el router.
OCR desde el móvil · gasto rápidoEl mostrador
Entra un cliente a por dos filtros. Escribes «filtro» y sale primero el que más vendes. Pasas el lector, cobras con F12, y el ticket sale a su tamaño real; si es un regalo, ticket regalo sin precios. Mientras busca la cartera, aparcas su venta y atiendes al siguiente. Si lo devuelve mañana, «Devolución» sobre ese ticket y el género vuelve al almacén.
TPV · aparcar ventas · F12 cobra · ticket regalo · devolucionesLos pagos del viernes
Se lo escribes a Atabey. Te prepara la remesa con las facturas de proveedor que vencen y te dice cuál se queda fuera y por qué (esa no tiene IBAN). Queda en borrador. En Remesas SEPA la confirmas tú, y antes de confirmar el programa lo vuelve a comprobar todo.
Atabey · remesa de pagos en borrador · tú confirmasEl banco
Sueltas el extracto encima. El programa casa cada movimiento con su factura y te dice por qué lo propone y cuánto se fía. Si alguien paga una factura que no es suya, te pregunta: «¿Es la factura 412 de Montajes Ribas?». Contestas una vez y lo aprende. «Aplicar» solo casa lo seguro; lo dudoso te espera.
Conciliación bancaria · pregunta y aprende · confianza alta, media y bajaFin de mes
«Pendientes de facturar» → «Facturar todos»: una factura por cliente, con su número, su PDF y su asiento. Antes de emitir te avisa de a quién le falta el NIF o el correo. Luego «Emitir» y «Enviar» a todos a la vez.
Facturar todos · avisos por cliente · envío en loteLos que no pagan
«Reclamar cobros» te enseña quién te debe, cuánto y desde cuándo, y su ficha te dice si suele pagar tarde. Pulsas «Reclamar»: el mensaje sale redactado con el número de factura y el importe, y el tono cambia según los días de retraso. Tú solo le das a enviar en WhatsApp. Y si quiere ver sus cuentas, le mandas su extracto en PDF.
Reclamar cobros · WhatsApp · historial del clienteTú duermes
A la hora que hayas puesto, la copia de seguridad se hace sola, cifrada, y se duplica en tu pendrive o tu carpeta de nube. Si has encendido el buzón de facturas, sigue mirando el correo cada diez minutos. Mañana, todo en su sitio.
Copias cifradas · copia externa · buzón de facturasLos detalles
Pequeñas cosas copiadas de los mejores programas del mundo y de lo que nos pide cada cliente. Todas están ya en el programa; ninguna cuesta una cuota.
Das una dirección a tus proveedores y sus facturas entran solas, en borrador, para que las revises.
Si la factura no lleva tu NIF, el gasto cuenta pero el IVA se deduce cuando llegue la buena, en su trimestre.
«Paga lo que vence esta semana»: la remesa queda en borrador, con lo que se queda fuera y por qué. Confirmas tú.
«¿Es la factura 412 de Montajes Ribas?» Contestas una vez y la próxima la propone sola, diciendo cuánto se fía.
Si lo que subes es un presupuesto o una proforma, no entra en tus impuestos aunque se parezca a una factura.
La tasa que pagas por el cliente, sin IVA y fuera de la base. La señal de un presupuesto, con su factura y descontada al final.
El cliente pide factura de un ticket: sale en sustitución de la simplificada y no lo declaras dos veces.
Antes de reclamar, la ficha te dice cómo paga ese cliente. Y le mandas su extracto de cuenta en PDF.
Pregúntale a la previsión de tesorería antes de comprometerte, con lo que esperas cobrar y lo que tienes que pagar.
Libros de IVA, 303, el PDF de cada factura y los originales de tus proveedores, listo para tu gestoría.
El código de cada artículo y sus números de serie mientras la registras. Y el canon, a precio de coste.
A quién, cuándo y con qué asunto se mandó cada factura. Para cuando alguien dice que no le llegó.
Cada cliente con su idioma: el PDF y el correo le llegan en valenciano, catalán o inglés si lo prefiere.
Las que hiciste con otro programa entran solas; las dudosas se apartan con el motivo.
Subes su PDF, pones tu margen sobre el coste y el presupuesto al cliente sale hecho.
Mismo proveedor, mismo importe, fecha cercana: el programa lo ve antes de guardar, en rojo si es casi seguro y en amarillo si conviene mirar.
Un cobro que ya está hablado se marca «no reclamar» y desaparece de los recordatorios sin borrar nada.
Si vas a tocar un documento que ya cuadra con un apunte del banco, el programa te lo dice antes de que lo cambies.
Cada pago con tarjeta se convierte en su factura cobrada, sin duplicados.
Si se cierra la pestaña o se va la luz a medio albarán, al volver el programa te ofrece recuperarlo tal como estaba. Y si le das a Escape sin querer, te pregunta.
Se te olvidó una hora del martes en un albarán por días: la insertas donde toca, con su fecha, y el día se puede cambiar pulsándolo.
Una sección del presupuesto con precio cerrado: el cliente ve el total del trabajo, no el desglose de cada pieza.
Vacunas, ITV, revisiones, fin de contrato, garantías: una pantalla con lo que vence, y el aviso al cliente por WhatsApp o correo en un clic.
Cada usuario oculta y ordena las tarjetas del Inicio. Y con la tecla «?» sale la guía de atajos: Ctrl+S guarda, Ctrl+Intro emite, F3 quita el IVA.
Icono en la pantalla de inicio y a pantalla completa. Desde la ficha del cliente, llamas o abres el mapa con un toque.
En el ordenador, el iPhone o el iPad, sin teclear la contraseña.
Quien entra desde fuera del local confirma con un código en su correo. En la oficina, directo.
Antes de cada operación masiva se hace una copia, y lo que se puede deshacer tiene su botón.
Más de cuarenta comprobaciones con semáforo. No solo avisa: te dice qué documentos son, con enlace, y arregla lo que se puede arreglar de un botón.
Un equipo de consulta trae cada noche la copia cifrada de la oficina.
Y cada mes, más. El programa mejora cada mes con lo que nos piden los clientes que lo usan. Las mejoras llegan solas con el mantenimiento: un botón «Actualizar ahora», con copia de seguridad antes, y a seguir trabajando.
Todo lo que hace
Esto es lo que viene dentro. Sin complementos, sin planes que desbloquean pantallas y sin pagar por cada persona que lo use. Si algo de aquí no lo necesitas, se apaga y desaparece del menú.
Facturar y vender
El presupuesto se convierte en albarán y el albarán en factura sin volver a teclear nada. Rectificativas (abonos) con su motivo y su encadenado.
Cada factura con su huella, encadenada a la de la anterior, y su QR en el papel. Cuando lo enciendas, los registros salen solos a la AEAT.
Mostrador con pistola de códigos, caja que se abre y se cierra, y el ticket que se convierte en factura cuando el cliente la pide.
Tu logo, tu color y tu pie legal. La misma factura por correo, impresa o en el portal del cliente.
«Mándasela el lunes a las nueve»: sale sola el día y la hora que digas.
Tu cliente entra y se descarga sus facturas de hace tres meses sin llamarte por teléfono.
Autónomos y empresas con varias actividades
El caso de siempre: tienes tu negocio y además alquilas una nave. Son dos actividades con numeración distinta, retención distinta y régimen distinto, y hasta ahora eso se llevaba en dos programas o a mano. Aquí se declara una vez y el programa hace el resto.
Transporte va por su serie y los alquileres por la suya. Al hacer la factura eliges la actividad y la numeración se pone sola. Con dos o más activas, el programa te obliga a elegir: no te deja emitir en la serie equivocada.
El porcentaje lo pones tú, el que sea: el 1 % de módulos, el 7 % de quien empieza, el 15 % general o el 19 % de los alquileres. Se aplica sola al emitir y sale en el papel y en los modelos.
Cada actividad lleva su régimen, y su cuenta de ingresos en la contabilidad (la 705 de tus servicios, la 752 de los alquileres). Los asientos salen correctos sin que toques un número.
La factura de un alquiler la lleva impresa, que es lo que pide Hacienda. La pones una vez en la actividad.
Una rectificativa de una factura con retención sale con su retención y su asiento correcto. Parece obvio; no lo es.
No ves nada de esto. El programa sigue siendo el de siempre.
Impuestos y contabilidad
Libro diario, libro mayor, balance de sumas y saldos, pérdidas y ganancias y libro de IVA. No son «informes»: es contabilidad por partida doble, con sus asientos.
IVA (303 y 390), retenciones (111, 115, 190 y 180), pagos fraccionados (130) y operaciones con terceros (347). Con sus casillas cuadradas contra tus asientos.
Te dice lo que falta antes de presentar: facturas sin asiento, cobros sin colocar, IVA que no cuadra. Y lo arregla desde donde te avisa.
El año que viene no empieza de cero: apertura de ejercicio, saldos que pasan solos y el histórico entero a un clic.
Dinero, banco y compras
Subes el extracto (Norma 43 o el Excel de tu banco) y el programa coloca cada apunte: esta es la factura de la luz, este el cobro de ese cliente. Te dice por qué propone cada cosa y cuánto se fía, pregunta cuando un cliente paga por otro y aprende tu respuesta. Si un importe del Excel no cuadra con el saldo, no entra nada.
Ficheros para el banco: transferencias a proveedores y recibos domiciliados a clientes con mandato.
Quién te debe, desde cuándo y por cuánto. Los recordatorios salen solos por correo, con un aviso amable antes de vencer; por WhatsApp, en un clic. Lo que ya está hablado se marca «no reclamar».
Sueltas el PDF o la foto, o llegan solas a tu buzón de facturas. La IA las lee y el programa repasa cada campo: el NIF con su letra, el IVA que existe, si es una factura y no un presupuesto. Da de alta el proveedor y hasta los artículos con su precio de compra.
Igualas, cuotas y mantenimientos: se generan cada mes con su numeración, y avisan antes de salir.
Foto al ticket de la gasolinera desde el teléfono y queda registrado con su IVA.
Almacén y trabajo
Qué tienes, dónde está y cuánto vale. Traspasos entre la tienda y la furgoneta, y aviso cuando algo baja del mínimo.
Trazabilidad de verdad: a qué clientes fue el lote que hay que retirar, y qué número de serie se llevó cada uno. Caducidades por FEFO.
Precios pactados, descuentos por volumen y condiciones por familia. Se aplican solos al facturar.
Servicio técnico con su parte, su mano de obra y sus recambios. Registro de horas por cliente que se convierte en factura.
Las citas del día, con aviso al cliente y un distintivo para las que nadie ha recordado todavía.
ITV, vacunas, revisiones, garantías, fin de contrato: el programa te dice a quién hay que avisar esta semana.
Hecho para tu oficio
Trabajamos al lado de carpinterías y empresas de transporte para que el programa hable su idioma, de la pila de tableros al camión y del viaje a la factura. La siguiente especialidad es la importación. Y para otros ocho tipos de negocio, el programa cambia sus textos, sus fichas y lo que imprime en la factura.
Nuestra especialidad Carpintería y tableros
Un módulo entero para la carpintería industrial: el almacén de tableros, el taller y la entrega, conectados con la facturación y la contabilidad de siempre.
Trabaja con tu optimizador de cortes: le pasa la lista de piezas. Es un módulo aparte que se elige al instalar; si ya usas MCGestión, lo activamos nosotros.
En preparación Transporte
Lo estamos preparando a partir de una aplicación que ya usa una empresa de transporte para su día a día. Mientras tanto, esto es lo que MCGestión ya hace por un transportista:
Más adelante Importación
La estamos preparando a partir de un programa que hicimos a medida para un importador de mobiliario. Te lo contaremos aquí cuando esté listo.
Y además, para estos negocios
Lo que ve: vehículos y órdenes de reparación
Lo que ve: equipos con su número de serie
En uso cada día en nuestro propio servicio técnico
Lo que ve: mascotas y sus tratamientos
Lo que ve: citas y el historial de servicios
Lo que ve: socios y sus abonos
Lo que ve: plazas, matrículas y cuotas
Lo que ve: tratamientos por paciente
Lo que ve: mostrador, stock y números de serie
Atabey
No es un chat genérico: consulta tus facturas, tus cobros y tu stock antes de contestar. Y tiene una regla grabada a fuego: si no tiene el dato, lo dice. Inventarse una cifra en un programa de facturación es lo peor que puede hacer, y no lo hace.
VeriFactu sin dramas
VeriFactu es la norma de Hacienda (Real Decreto 1007/2023) que obliga a que cada factura quede sellada y encadenada con la anterior, de forma que nadie pueda cambiarla después. Afecta a las sociedades desde el 1 de enero de 2027 y al resto desde el 1 de julio de 2027. Un programa de hace cinco años sin mantenimiento no va a empezar a hacerlo solo. MCGestión ya lo lleva dentro: lo activas cuando te toque.
Al emitir, se calcula la huella y se enlaza con la de la anterior; el QR va impreso. Anular o rectificar deja rastro; borrar sin dejarlo, no se puede. Así lo pide la norma, y en Contabilidad puedes comprobar la cadena entera cuando quieras.
Subes tu certificado digital y el programa envía los registros por el servicio oficial, con reintentos si falla la conexión. Empieza en el entorno de pruebas de la AEAT para comprobarlo todo antes de pasar a producción. Honestamente: hasta 2027 nadie te lo exige, y así lo estrenas con tiempo.
No existe un registro oficial de programas «homologados»: la ley pide que el fabricante lo declare bajo su responsabilidad. La nuestra está en la Ayuda del programa, a un clic, con su PDF.
Si mañana se rompe el ordenador
Que el programa viva en tu ordenador no significa que dependas de él. Cada noche se hace una copia cifrada (AES-256) y el programa detecta tus pendrives, discos externos y carpetas de nube para duplicarla ahí. Si copias y datos viven en el mismo disco, te lo marca en rojo: si ese disco muere, se van juntos.
c4a7…
Automática, cifrada, con rotación y una copia mensual de histórico. Con «Automático cada noche» se duplica en tu USB o tu OneDrive sin que hagas nada.
Instalas el programa en otro ordenador, restauras la copia con tu clave y sigues donde lo dejaste. Junto a cada copia externa van los pasos para recuperarla y un sobre cifrado para nuestro soporte: si pierdes la clave, nos mandas la carpeta y la rescatamos.
Un vigilante reinicia el servicio si se cae, y «Revisión del sistema» pasa más de cuarenta comprobaciones —numeración, IVA, contabilidad cuadrada, copias, licencia— con semáforo y botón para arreglar cada cosa.
No hay servidor nuestro con tus facturas. La licencia se comprueba en tu propio equipo. Si un día dejamos de existir, tu programa sigue arrancando y todo sale a Excel.
Cambiar de programa
No empiezas de cero. Traes clientes, artículos, facturas y cobros de tu programa actual, de varios años si hace falta, y sigues con tu numeración: si tu última factura fue la 1050, la siguiente es la 1051. Cada importación termina con un verificador que compara lo que había en el fichero con lo que ha entrado, cifra a cifra. Si algo no cuadra, lo ves antes de empezar a trabajar, no en la declaración.
Los que van sin marca verde entran exportando a CSV: eliges el preset de tu programa, emparejas las columnas y ves una vista previa antes de tocar nada. En la demo lo hacemos con un fichero tuyo y vemos cuánto sale a la primera. Y el camino de vuelta existe: el diario se exporta en formato A3, Contasol, Sage y Holded para tu gestoría.
Lo que no vas a encontrar en otro programa
Las hemos buscado en la ayuda y en las novedades de los programas con los que nos comparan. No las hemos encontrado publicadas en ninguno.
Si un año no renuevas el mantenimiento, el programa sigue funcionando con tu versión y tus datos.
El gasto cuenta, y el IVA se deduce cuando llega la factura buena, en su trimestre y con su asiento.
Si lo que subes es un presupuesto o una proforma, no entra en tus impuestos aunque se parezca a una factura.
Cuando alguien paga una factura que no es suya, te pregunta de cuál es. Contestas una vez y la próxima lo sabe.
«Paga lo que vence esta semana»: la remesa queda en borrador y no sale un euro hasta que confirmas.
Más de cuarenta comprobaciones, y cada aviso te lleva a la pantalla donde se arregla.
Su serie, su retención, su cuenta y su régimen. Y no te deja facturar sin decir de cuál es.
Si la instalas en tu equipo, Atabey responde sin que tus datos salgan de él, incluso sin internet.
Frente a los demás
Aquí no comparamos funciones sueltas: comparamos lo que cuesta tener el programa completo funcionando tres años en una empresa de seis personas. Precios de tarifa pública, sin IVA y sin ofertas temporales, consultados en la web de cada uno el 17 de octubre de 2026.
| Programa | Al año 6 usuarios | Tres años |
|---|---|---|
| MCGestiónLicencia 600 € una vez + 250 €/año de mantenimiento, con el primer año incluido. Usuarios ilimitados. | 250 € | 1.100 € |
| FacturaDirecta PlataUsuarios ilimitados, con la contabilidad y el inventario, que se pagan como módulos aparte. Sin TPV. | 576 € | 1.728 € |
| Anfix EmpresarialHasta 9 usuarios. El control de stock se paga aparte. | 699,96 € | 2.100 € |
| Quipu Premium3 usuarios incluidos + 5 €/mes por cada uno más. Sin contabilidad de partida doble. | 768 € | 2.304 € |
| FactuSOL + ContaSOLEn tu ordenador y usuarios ilimitados, pero son dos programas distintos; el TPV y la conciliación, aparte. | 804 € | 2.412 € |
| Odoo Estándar14,90 €/usuario al mes. Solo en su nube. | 1.072,80 € | 3.218 € |
| Holded Estándar4 usuarios + 10 €/mes cada uno más, e inventario y TPV como complementos de 25 €/mes cada uno. | 1.548 € | 4.644 € |
| Sage 50 PremiumPor tramos de usuarios. | 1.848 € | 5.544 € |
Cada uno cobra por algo distinto: por usuario, por empresa, por cuenta bancaria, por documento escaneado, por tienda de TPV o por módulo. Nosotros cobramos una vez, por empresa. Si mañana entran tres personas más, sigue costando lo mismo.
El programa se instala en tu ordenador y la base de datos es tuya. Puedes copiarla, llevártela y seguir trabajando sin pedir permiso. El día que dejes de pagar el mantenimiento, el programa sigue funcionando.
Otros también tienen IA, pero la suya trabaja en su nube con tus datos dentro. Atabey puede funcionar en tu propio equipo.
Tu negocio y el alquiler de la nave, cada uno con su serie, su retención y su régimen. No lo hemos encontrado publicado en ninguno de los programas de arriba.
Y ahora lo honesto
Si te contamos solo la mitad buena, la otra mitad la descubres tú luego. Mejor ahora.
Tienen aplicación nativa para iPhone y Android, con mucha gente detrás y años de pulido. La nuestra es una web que se instala como aplicación: funciona bien, pero no es lo mismo.
Red de distribuidores por toda España y teléfono con acuerdo de servicio. Y si tu gestoría trabaja con Sage, eso pesa. Aquí el soporte somos nosotros, que estamos cerca y damos la cara, pero somos pocos.
Fabricación, comercio electrónico, recursos humanos, marketing y miles de módulos de su comunidad. Es más grande que nosotros y lo seguirá siendo.
No hay que instalar nada, se actualizan solos y las copias las guardan ellos. Si no quieres saber nada de un ordenador que tiene que estar encendido, eso es una ventaja de verdad.
Sage, DELSOL y Odoo sí. Nosotros registramos el pago y su asiento, pero el cálculo de la nómina lo lleva tu gestoría.
Si solo necesitas facturar y llevar el almacén en tu ordenador, cuesta menos. La diferencia aparece cuando quieres contabilidad, TPV y banco: ahí ya son tres o cuatro programas.
Precio
Los programas en la nube cobran por cada persona que entra y cada mes que pasa. Nosotros no: el programa es tuyo, está en tu ordenador, y lo usan los que tú digas. Lo que sí hacemos es instalarlo contigo, migrar tus datos y quedarnos cerca.
Dos cifras y ninguna letra pequeña. Menos de lo que muchas suscripciones cobran en un solo año, y es tuyo para siempre. Y puedes probarlo 30 días con todo, sin tarjeta: si no compras, tus datos no se borran, el programa se queda en solo lectura.
El primer año de mantenimiento va incluido. A partir del segundo es opcional: si no lo renuevas, el programa sigue siendo tuyo y sigue funcionando igual con la versión que tengas; solo deja de recibir actualizaciones. La IA no tiene coste añadido.
Dudas que nos hacen siempre
No. Facturas, cobras y consultas sin conexión. Internet hace falta para enviar registros a la AEAT cuando actives VeriFactu, para mandar correos y para la IA en línea; si tienes la IA local instalada, Atabey también funciona sin internet.
Restauras la última copia cifrada en otro equipo con tu clave de recuperación. Las copias se hacen cada noche y puedes enviarlas a un segundo disco o a una carpeta de red para no tener todo en la misma máquina.
Sí: huella encadenada, QR en cada factura, registro de anulaciones y rectificativas, envío a la AEAT con tu certificado digital y modo de pruebas, y la declaración responsable del programa dentro. Lo activas cuando te toque; hasta entonces trabajas con él apagado.
No. Prepara las cifras y los modelos (303, 390, 347, 111, 115, 130 y los demás) y los exporta; la presentación la haces tú o tu gestoría en la sede de la AEAT. Antes, el cierre de trimestre bloquea el 303 si detecta que falta IVA soportado, para que no pagues de más.
Sí. El programa vive en un ordenador y los demás entran por el navegador en la wifi del local, cada uno con su usuario; en el móvil, escaneas un QR. Para entrar desde fuera del local, el acceso seguro con tu propia dirección va incluido en el mantenimiento.
Sí. En Safari, «Compartir» → «Añadir a pantalla de inicio» y el programa se abre a pantalla completa con su icono, igual que en Android. El propio programa te lo explica la primera vez que entras desde uno.
Los que necesites, sin coste por usuario. Cada persona tiene su usuario y su tipo (administrador, contable, almacén, TPV, asesor de solo consulta) y el programa impide que quien no debe toque lo que no debe.
Sí, con un usuario «asesor» de solo lectura. Y el trimestre se le manda en un ZIP: libros de IVA, modelos, el PDF de cada factura, los originales de tus proveedores y un fichero para su programa de contabilidad.
Tu programa sigue arrancando y tus datos siguen en tu ordenador. No hay un servidor nuestro del que dependas. La licencia se comprueba en tu propio equipo.
No. Los asientos se hacen solos al emitir, cobrar y pagar. La pestaña de Contabilidad es para tu gestoría: de ahí salen los modelos y el libro diario en el formato de su programa.
No. Todo se exporta: clientes, artículos, facturas y contabilidad, en CSV y Excel, y la copia completa se recupera con tu clave siguiendo los pasos que van junto a cada copia. Nunca nos gustó que un programa te secuestre lo tuyo; por eso importamos de otros con tanto cuidado.
Pedir una demo
Media hora, en tu ordenador o por videollamada. Traes una factura de proveedor y un extracto del banco, y ves cómo entran solos. Sin compromiso y sin que nadie te llame después cada semana.
Detrás hay una empresa de verdad. Microcanvi S.L., en Aldaia (Valencia), desde 1999. Hacemos el programa y lo usamos cada día para facturar nuestro propio negocio. Cuando algo falla, lo sufrimos nosotros primero.